El Parque Arqueológico Quiriguá recibió su nombre en tiempos modernos por la vecina aldea Quiriguá, sin que a la fecha exista un estudio del significado de ese nombre. Gracias a los actuales estudios epigráficos se sabe que el nombre de la ciudad fue Ik’ Naahb’ Nal, traduciéndose como “lugar del pozo oscuro”. El centro de esta ciudad se extendía por más de cuatro kilómetros cuadrados y su población nuclear pudo ser de 1,600 a 2,000 habitantes, con más población alrededor.
La referencia más antigua que se tiene del sitio Quiriguá es de alrededor de 1798, cuando don Juan Payes y Font adquirió terrenos al Este de la población de Los Amates, hasta el río Motagua, donde haciendo un recorrido con sus hijos, para conocer sus tierras, descubrió el sitio y sus monumentos.
«Preservar, proteger y promover el Parque Nacional Tikal como un patrimonio cultural y natural de la humanidad, garantizando su conservación, investigación y difusión. Fomentar el conocimiento de la civilización maya, el respeto por la biodiversidad y el turismo sostenible, asegurando que las generaciones presentes y futuras puedan apreciar y aprender de este legado invaluable.«
«Ser un referente internacional en la conservación del patrimonio arqueológico y natural, posicionando al Parque Nacional Tikal como un modelo de gestión sostenible e innovación en la investigación y educación sobre la cultura maya. Contribuir al desarrollo cultural, científico y turístico de Guatemala, asegurando que su riqueza histórica y ecológica sea valorada y protegida en el tiempo.»
Las investigaciones arqueológicas e históricas realizadas en Quiriguá revelan que esta ciudad fue fundada durante el Período Clásico Temprano, más o menos en el año 400 d.C., probablemente por personas llegadas del Petén, quizás de la ciudad de Tikal.
A finales del siglo VI o principios del VII, un desastre natural de gran magnitud, posiblemente un huracán, causó una inundación devastadora en el valle del Motagua que enterró toda la superficie del sitio correspondiente al Período Clásico Temprano, por lo que se debió construir un nuevo centro administrativo y ceremonial, que hoy se conoce como Parque Arqueológico Quiriguá.
El sitio está integrado por varias plazas ceremoniales y residenciales llamadas la Gran Plaza, la Plaza del Juego de Pelota, la Acrópolis, el Grupo Este y el Grupo Sur.