Tak’alik Ab’aj es un sitio arqueológico ubicado en la costa pacífica de Guatemala. Su historia de 1,700 años abarca un período que vio la transición de la civilización olmeca al surgimiento de la cultura maya temprana. Tak’alik Ab’aj tuvo un papel primordial en esta transición, en parte porque era vital para la ruta comercial de larga distancia que conectaba el istmo de Tehuantepec en el actual México, con el actual El Salvador.
A lo largo de esta ruta se compartieron ampliamente ideas y costumbres. Los espacios y edificios sagrados se diseñaron según principios cosmológicos, y se pueden encontrar innovadores sistemas de gestión del agua, cerámica y arte lapidario. Hoy en día, grupos indígenas de diferentes filiaciones aún consideran el sitio como un lugar sagrado y lo visitan para realizar rituales.
«Preservar, proteger y promover el Parque Nacional Tikal como un patrimonio cultural y natural de la humanidad, garantizando su conservación, investigación y difusión. Fomentar el conocimiento de la civilización maya, el respeto por la biodiversidad y el turismo sostenible, asegurando que las generaciones presentes y futuras puedan apreciar y aprender de este legado invaluable.«
«Ser un referente internacional en la conservación del patrimonio arqueológico y natural, posicionando al Parque Nacional Tikal como un modelo de gestión sostenible e innovación en la investigación y educación sobre la cultura maya. Contribuir al desarrollo cultural, científico y turístico de Guatemala, asegurando que su riqueza histórica y ecológica sea valorada y protegida en el tiempo.»
El recorrido en el parque dura una hora y media. Hay espacios específicos para disfrutar de alimentos que lleven los visitantes.
Además de conocer las estructuras y las piezas arqueológicas en los rincones del parque, los visitantes también pueden conocer un refugio de animales como el mapache, el pizote, el cocodrilo, el coche de monte, iguanas, mono araña, coyote, guacamayas entre otros animales.
Entre la flora que destaca en el parque están el palo blanco, chonte, guayabo, el chipilín, el cacao, el jaboncillo, entre otros árboles frutales.